Flamencos

Clasificación:
  • Popular
  • Novedades

Cuadros de flamencos: libertad, amor y seducción

Elegancia y seducción. Los cuadros de flamencos son perfectos para decorar hogares con gusto, en los que se ha estudiado al detalle cada rincón. Estas aves peculiares. Sus patas largas y finas, su pico alargado y curvo, y, sobre todo, su color rosáceo hacen de este animal todo un icono en láminas y pósters. Sin embargo, son muchas las razones por las que elegir cuadros de flamencos para decorar una habitación.

¿Quién no recuerda la imagen de estas aves en la mítica película Memorias de África? Los amantes del cine reconocerán rápidamente esta escena. Las láminas de flamencos todos juntos, como los de la película, transmiten libertad. Los animales allí están libres y esa sensación de calma y felicidad la emiten los cuadros en los que aparecen en su hábitat natural.

A pesar del aspecto débil de sus patas, son aves fuertes y con garra. Se consideran animales mitológicos. Por ello, es común encontrarte con cuadros de flamencos en los que están representados como animales poderosos. E incluso con detalles actuales. Por ejemplo, cuadros de flamencos con gafas de sol. También se juega con imágenes del animal y el baile de este ave para crear láminas más modernas, y divertidas.

Cuadros de flamencos rosas: el color como símbolo

Pero si hay una cualidad por la que los cuadros de flamencos se caracterizan, esa es su color. Ese rosa palo, con tintes más oscuros, y hasta salmón, dependiendo de la zona, es característico de estos animales. De hecho, las tonalidades y la intensidad del color de su plumaje, dependen de la cantidad de carotenoides presente en sus dietas. Cuanto más rosáceo, es que el animal ha tenido una buena alimentación, goza de buena de salud y tiene dotes de seducción.

El color en los cuadros de flamencos también es clave para los paisajes. La tonalidad de los animales da mucho juego a la hora de representar atardeceres. Los anaranjados del sol poniéndose, hacen contraste con el rosado de los flamencos, aportando luz al cuadro. Será un complemento ideal en una habitación con poco color. También los mismos flamencos pueden realizar juegos de colores con sus propias plumas. Las representaciones de estas aves en el agua en los que aparece el reflejo de éstos, son un claro ejemplo de ello.

Los flamencos y el amor

Los cuadros de flamencos también representan el amor. Los picos enfrentados “dibujando” un corazón es un clásico en este tipo de láminas. El cuello largo es también un símbolo de amor entre dos especies. Muchos cuadros de flamencos se representan entrelazando sus cuellos, como muestra de ternura.

No es casualidad que los flamencos sean imagen de amor en pareja ya que son animales monógamos. Y ambos (macho y hembra) protegen el nido en la época de cría. Además de su majestuosidad y de su poder de seducción, son aves que viven por y para su pareja. Por ello, también es habitual encontrar cuadros en los que aparecen como si de una pareja de novios se tratase.

Tanto por lo que transmiten, como por los colores que tienen, los cuadros de flamencos ofrecen muchas posibilidades en decoración. Echa un vistazo en el buscador de Posterlounge y elige el tuyo.